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Carlos Augusto Evia Cervantes
Balnearios y tragedia
Entre los usos que han pervivido desde la época prehispánica está el más elemental: el abastecimiento cotidiano de agua. También es muy probable que desde hace mucho tiempo los cenotes se hayan utilizado para el recreo ocasional, como se hace hasta la fecha.
La actividad recreativa de los habitantes en las aguas subterráneas se fomentó paulatinamente. Los dueños de los cenotes o administradores los convirtieron en balnearios y vieron en esto una forma de generar recursos económicos. El gobierno del estado de Yucatán, por ejemplo, apoyó con infraestructura a muchos municipios para tal fin. Muchos cenotes de uso o dominio público, por decirlo así, porque no son propiedad de alguien. Nadie se hizo cargo de ellos y el acceso a ellos fue sin restricción. Entonces la contaminación y el riesgo por accidentes también aumentaron.
En la medida que los cenotes son utilizados para el recreo surge la contraparte trágica de esta actividad. Cada año se registra un determinado número de accidentes graves. Caídas, fracturas y muchos ahogados, que han sido reportados en la prensa local. Fuente: Archivo Hemerográfico Espeleológico a cargo del autor.
La edad promedio anual de los accidentados oscila entre los 22 y los 32 años. Edad suficiente para evaluar los riesgos y conocer su prevención. Como puede observarse hay una predominancia masculina (90 %) en cuanto a los que se accidentan o mueren en las cavidades naturales. Las mujeres van mucho menos a los cenotes y grutas que los hombres. Estoy capturando los datos para ofrecerlos con detalle. Cuando esté listo les aviso. |
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